jueves, 5 de diciembre de 2013

NELSON MANDELA FUE EDUCADO POR EVANGÉLICOS

Mandela con su coolar característico en la juventud
El jueves 5 de diciembre de 2013, la noticia que le dio la vuelta al mundo fue el fallecimiento de Nelson Mandela. Nelson MANDELA,  (1918 -2013), conocido en su país como Madiba, fue el primer presidente de Sudáfrica elegido democráticamente mediante sufragio universal. Mandela ha recibido más de 250 premios y reconocimientos internacionales durante cuatro décadas, incluido en 1993 el Premio Nobel de la Paz. Por supuesto que fue un gigante de la humanidad, pero cien mil publicaciones omitirán que él fue formado en un colegio metodista. Y que durante su adolescencia que es cuando se afirman los valores del ser humano, la Palabra de Dios y maestros cristianos pusieron en el corazón de Mandela la base de su vida pública.
Nació el 18 de julio de 1918 en Umtata, Transkei. Luego de la escuela secundaria comenzó a estudiar en el Colegio Universitario de Fort Hare para obtener su título de Bachiller en Artes. Y fue esa época que tuvo contacto con la Biblia, la Palabra de Dios. Reconocemos la talla de Mandela, pero damos el mérito a la Palabra de Dios por él, y honramos a Dios por su vida.
Político sudafricano, reconocido mundialmente y convertido en un héroe viviente por representar la lucha contra el apartheid.
La lucha de Mandela fue muy larga y altamente dolorosa. En 1952 Mandela, luego de una represión que produjo 8.000 detenciones, incluyendo la de él, éste fue recluido en Johannesburgo, donde estableció el primer estudio de abogados negros de Sudáfrica. Al cumplir su condena, reapareció en público tres años después.
Estuvo prisionero en penosas condiciones durante 27 años. Durante ese tiempo el gobierno de Sudáfrica rechazó todas las peticiones para que fuera puesto en libertad.

Finalmente, Frederik De Klerk, presidente de la República por el Partido Nacional, liberó a Nelson Mandela en 1990, convirtiéndolo en su principal interlocutor para negociar el proceso de democratización. Ambos compartieron el Premio Nobel de la Paz en 1993. Un año más tarde Mandela se convirtió en el primer presidente negro de Sudáfrica, manteniendo a De Klerk como vicepresidente. Desde ese cargo Nelson Mandela puso en marcha una política de reconciliación nacional. Hoy todos los países del mundo, expresan su pesar por la muerte de este hombre, ícono de los ideales de libertad, igualdad y eliminación de la discriminación racial.

Mandela recién salido de la cárcel.
Mandela al momento de quedar en libertad.
Dentro del ejército humano que apoyó decididamente a Nelson Mandela hay que mencionar a un pastor evangélico (anglicano),  el Arzobispo Desmond Tutu
En 1962, Tutu  se fue a vivir Londres. En 1966 recibió su master con honores en Londres y volvió a Sudáfrica donde comenzó su doctorado en el Seminario Teológico de Alice en pero no pudo concluirlo. Entre 1967 y 1969 fue miembro de la comisión directiva en el Seminario Teológico de la Universidad de Fort Hare. Se dedicó a dar conferencias denunciando la precariedad de la situación de algunos sudafricanos y los riesgos de la situación de desigualdad que se vivía. Advirtió que esto podría producir estallidos violentos en cualquier momento.
En 1972 volvió a Londres y fue designado vicedirector del fondo teológico de educación del Consejo Mundial de Iglesias. En 1975 volvió a Sudáfrica y fue ordenado el primer obispo negro de la Iglesia de la Provincia de África Meridional en Sudáfrica. Tutu a causa de su apoyo para eliminar el aparheid en Sudáfrica, recibió el Premio Nobel - Oslo, Noruega (1984). También se convirtió en el rector de la Catedral  en Johanesburgo. En 1986 fue nombrado arzobispo de Ciudad del Cabo, cargo desde el que colaboró de una manera determinante con Nelson Mandela,  para la transición democrática en su país.

La tendencia periodística es ignorar la presencia del Evangelio, la influencia del mensaje del Evangelio en las grandes transformaciones de las sociedades como la de Sudáfrica. Pero la Iglesia de Jesucristo está presente y dinámica para bendición de la humanidad.

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