viernes, 21 de marzo de 2014

EL BAUTISMO EN AGUA EN EL NOMBRE DE JESUCRISTO


Junto al bautisterio de la Comunidad Cristiana Filadelfia,
el Apóstol Dr. Gabriel Sánchez Velazquez y su hijo el futuro Apóstol
Gibbar Sánchez Vizcarra.
DEFINICIÓN ETIMOLÓGICA:
Bautismo se deriva del término griego, (egw baptizw)  EGO BAPTITZO, que significa, YO SUMERJO, o  YO TIÑO.  Así que bautizar es sumergir. Cuando el término se aplica a la fe cristiana, los nuevos convertidos,  son sumergidos en agua en el Nombre de Jesucristo con quien tienen una triple identificación.

SIGNIFICADO ESPIRITUAL DEL BAUTISMO:

Romanos 6.1-9 dice: “1 ¿Qué, pues, diremos? ¿Perseveraremos en el pecado para que la gracia abunde?
    2 En ninguna manera. Porque los que hemos muerto al pecado, ¿cómo viviremos aún en él?

    3 ¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte?

    4 Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva.(A)

    5 Porque si fuimos plantados juntamente con él en la semejanza de su muerte, así también lo seremos en la de su resurrección;

    6 sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado.

    7 Porque el que ha muerto, ha sido justificado del pecado.

    8 Y si morimos con Cristo, creemos que también viviremos con él;

    9 sabiendo que Cristo, habiendo resucitado de los muertos, ya no muere; la muerte no se enseñorea más de él.

    10 Porque en cuanto murió, al pecado murió una vez por todas; más en cuanto vive, para Dios vive.

    11 Así también vosotros consideraos muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús, Señor nuestro.

    12 No reine, pues, el pecado en vuestro cuerpo mortal, de modo que lo obedezcáis en sus concupiscencias;

    13 ni tampoco presentéis vuestros miembros al pecado como instrumentos de iniquidad, sino presentaos vosotros mismos a Dios como vivos de entre los muertos, y vuestros miembros a Dios como instrumentos de justicia.

    14 Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros; pues no estáis bajo la ley, sino bajo la gracia”

De acuerdo al pasaje anterior,  el bautismo en agua, es una identificación con Jesucristo en:
v Su muerte. Porque así como Jesucristo murió, el viejo hombre muere al pecado.
v Su sepultura. Jesús fue sepultado, y cuando uno muere también es sepultado. Aquí el que muere es el viejo hombre. La vida vieja. Por tanto la inmersión es la única forma válida para que el simbolismo sea pleno.
v Su resurrección. Así como Jesucristo resucitó de los muertos, cuando el creyente sale de las aguas, viene a una vida nueva en Jesucristo.

REQUISITOS PARA SER BAUTIZADOS:
Si nos preguntamos, ¿quién debe ser bautizado? La Escritura responde que deben hacerlo quienes:
v Han creído en el Evangelio. Marcos 16.16 dice: “El que creyere y fuere bautizado,  ese será salvo. Más el que no  creyere, ese será condenado.”
v Han decidido hacerse discípulos de Cristo. Discípulo, viene del término griego (mateteV)  MATETES. Que significa: Aprendiz, seguidor. Y tiene la connotación de alguien que quiere caminar con su maestro y llegar a ser como es el maestro. Dice Mateo 28.19: “Por tanto, id y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el Nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo.”
v Quienes se han arrepentido. Dice Hechos 2.38: “Pedro les dijo, arrepentíos y bautícese cada uno de vosotros en el Nombre de Jesucristo para remisión de los pecados, y recibiréis el don del Espíritu Santo”,
Entonces, ¿quién debe bautizarse? Quienes tienen la capacidad de creer, hacerse discípulos y arrepentirse de sus pecados. Por lo anterior sabemos que de acuerdo con la Palabra, los bebés y niños pequeños NO DEBEN SER BAUTIZADOS.

FORMULA DEL BAUTISMO:
Por favor nota que dice la Biblia, EN EL NOMBRE, y no dice en los nombres. EN EL NOMBRE,   ES SINGULAR. Se refiere a un solo nombre.
Tú puedes notar que en Mateo 28.19-20 el Señor Jesucristo establece la ordenanza del bautismo en agua. Veamos: “Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.”
Pero en Hechos 2.38 está la ejecución de esa ordenanza: “Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo.”
He escuchado pastores que dicen: “Pedro pudo haber dicho lo que quiso, pero yo hago lo que dije el Señor Jesucristo. Pero entre lo que Jesucristo dijo y lo que Pedro dice: “Bautícese en EL NOMBRE DE JESUCRISTO”. No hay contradicción. Pedro obedeció perfectamente bien la orden del Señor Jesús.  No hay incoherencia, sino una perfecta concordancia. Pedro estaba acompañado de los 11 apóstoles y nadie dijo, “Pedro, te has equivocado”, o “Pedro no cambies la fórmula” Y es que Pedro y los otros once, entendían lo que lamentablemente muchos líderes todavía no entienden,   no han visto en la Palabra la fórmula, o aunque la vean, prefieren mantenerse en la tradición católico-romana. Pero es categórico que la Biblia nos enseña que todo lo que hagamos sea de palabra o de hecho, lo hagamos en el Nombre de Jesucristo.  Colosenses 3.17 dice: “Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él”

Así que, en la Biblia no hay contradicciones, ni dos fórmulas para el bautismo en agua. Solamente hay una. Bautizarse en el Nombre del Señor Jesucristo. Todos los casos de bautismos en agua que el Libro de Los Hechos narra, fueron ministrados en el Nombre que es sobre todo Nombre. Y ahora, en estos tiempos de restauración, Dios nos ha traído a esta revelación de la importancia suprema del Nombre que es sobre todo nombre: JESUCRISTO.
El siguiente párrafo lo tomo con reservas de su información, porque no conozco la versión del Evangelio Hebreo de Mateo de Shem Tov, ni la traducción Kadosh Israelta Mesiánica de Diego Ascuce (2003) del blog: http://visiondeprofetas.blogspot.mx/
El Bautismo debe hacerse en el Nombre de Jesús (Ro. 6:1-6; Col. 2:12-13; Hch. 2:38; 8:14-17; 8:37,38; 10:43,48; 16:30-33; 19:4,5; 22:16; 1 Co. 611; Gl. 3:26,27; 1 Jn. 2:6,12; Col. 3:17) Mateo 28:19 que es el único versículo que ordena bautizar en el triple nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Evidentemente no pertenece a las escrituras originales. La versión del Evangelio Hebreo de Mateo de Shem Tov no nombra la fórmula trinitaria, y la traducción Kadosh Israelita Mesiánica de Diego Ascunce (2003) expresa el texto de la siguiente manera: Mateo 28:19 “Por lo tanto, vayan a hacer talmidim (discípulos) a gente de todas las naciones, dándoles la inmersión en mi Nombre.” El bautismo invocando los nombres “Padre, Hijo, y Espíritu Santo” no se usó en el tiempo apostólico ni en los primeros siglos de la Iglesia, sino que fue una interpretación posterior que vino juntamente con todas las demás doctrinas falsas fruto de la apostasía, y que fueron aceptadas y confirmadas por el Concilio de Nicea en el año 325, y el Concilio de Constantinopla en el año 381. Hay claras evidencias de que las palabras “del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo” en Mateo 28:19 fueron puestas en el evangelio de Mateo en un tiempo posterior a los cristianos primitivos, por lo menos, así lo establece Eusebio de Cesarea (265-339 dC), católico del tiempo del Concilio de Nicea (325).

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